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MOQUEGUA MANTIENE UNA DE LAS TASAS DE DESEMPLEO MÁS ALTAS DEL PAÍS PESE AL DINAMISMO MINERO Y ALTO EMPLEO FORMAL
Moquegua continúa figurando entre las regiones con mayor desempleo del país, con una tasa cercana al 9 %, superior al promedio nacional de 5,6 %, pese a registrar altos niveles de empleo formal y una economía impulsada por la actividad minera.
MOQUEGUA MANTIENE UNA DE LAS TASAS DE
DESEMPLEO MÁS ALTAS DEL PAÍS PESE AL DINAMISMO MINERO Y ALTO EMPLEO FORMAL
Moquegua continúa figurando entre las
regiones con mayor desempleo del país, con una tasa cercana al 9 %, superior al
promedio nacional de 5,6 %, pese a registrar altos niveles de empleo formal y
una economía impulsada por la actividad minera.
De acuerdo con el último Informe
Técnico del INEI, la región presenta una de las mayores tasas de participación
laboral del Perú, pero el crecimiento de la Población Económicamente Activa
(PEA) no está siendo acompañado por una generación suficiente de nuevos puestos
laborales, provocando que una parte importante de la población permanezca
desocupada.
La situación resulta particularmente
llamativa considerando que Moquegua es una de las regiones que recibe
importantes recursos provenientes del canon minero y las regalías mineras,
además de concentrar actividades económicas de alta productividad vinculadas
principalmente al sector extractivo.
Si bien la minería ha permitido
consolidar niveles importantes de empleo formal y mejores ingresos promedio en
comparación con otras regiones, se trata de una actividad intensiva en capital
y no necesariamente generadora de empleo masivo.
Actualmente, la región supera los 24
mil trabajadores formales en el sector privado, aunque esto no alcanza para
absorber toda la demanda laboral, especialmente de jóvenes y mujeres que
ingresan al mercado de trabajo.
En ese contexto, especialistas
consideran que uno de los principales retos para las autoridades regionales y
locales es transformar los recursos provenientes de la actividad minera en
proyectos de infraestructura y obras de mayor impacto económico y social,
capaces de generar empleo masivo durante su ejecución y, posteriormente,
fortalecer actividades productivas sostenibles que dinamicen la economía
regional.
La construcción de carreteras,
infraestructura hídrica, proyectos agrícolas, parques industriales, obras de
saneamiento o iniciativas orientadas al turismo y la productividad podrían
contribuir no solo a reducir el desempleo, sino también a diversificar la
economía regional más allá de la minería
